DEJAR DE COMPARARSE EN REDES SOCIALES
- mnwodnik
- hace 15 minutos
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TU MITO NO CABE EN UN POST: Deslizas el dedo. Una historia. Otra. Otra más. Sonrisas, cuerpos, viajes, frases en letra cursiva que prometen paz, propósito y éxito. Todo cabe en un post. Menos tú.
Tú no. Tú tienes días borrosos. Tú no sabes qué responder cuando te preguntan cómo estás. Tú te preguntas si tu historia —así, desordenada y sin filtro— merece ser contada.
¿Sientes que tu historia se diluye en redes? Este artículo sobre dejar de compararse en redes sociales es una pausa para recuperar tu voz.
En este artículo exploramos:
Dejar de compararse en redes sociales cuando el espejo ajeno ya no refleja
Dejar de compararse en redes sociales cuando tu cuerpo empieza a resistirse
Dejar de compararse en redes sociales para escuchar tu mito de la crisálida a la mariposa
Dejar de compararse en redes sociales de la mano de Detrás del arcoíris
1. DEJAR DE COMPARARSE EN REDES SOCIALES CUANDO EL ESPEJO AJENO YA NO REFLEJA
Hay una forma de mirar que, sin darnos cuenta, nos borra. Miramos lo de fuera y nos olvidamos de dentro.
Más del 32 % de los jóvenes españoles declara haber sufrido problemas de autoestima debido al uso de redes sociales, según un estudio reciente. Y no es porque les falte algo. Es porque lo que ven en la pantalla parece más importante que lo que sienten cuando la apagan.
El problema no es el éxito de otros. Es creernos que su camino debería ser el nuestro.
2. DEJAR DE COMPARARSE EN REDES SOCIALES CUANDO TU CUERPO EMPIEZA A RESISTIRSE
La comparación no siempre se presenta como un pensamiento. A veces es una tensión en los hombros, una fatiga constante, un insomnio suave que se cuela por la noche. Tu cuerpo también se cansa de fingir que está bien.
Estudios muestran que la comparación social negativa en redes se asocia directamente con ansiedad, tristeza persistente y pérdida de identidad. No es un problema superficial. Es un proceso destructivo, a veces demoledor, que conduce a un duelo invisible.
Quizá no por lo que eres. Si no por lo que crees que debías ser para gustar, ser reconocido y/o pertenecer.
3. DEJAR DE COMPARARSE EN REDES SOCIALES PARA ESCUCHAR TU MITO DE LA CRISÁLIDA A LA MARIPOSA
Hay un momento —y suele ser en silencio— donde algo en ti se rinde. Ya no puedes ni quieres sostener la imagen que te daba seguridad. Y justo ahí, cuando todo se deshace… En ese vacío, comienza lo fértil.
En DETRÁS DEL ARCOÍRIS, la crisálida aparece como símbolo del tránsito interior. No hay mariposa sin ese encierro fértil, sin esa disolución de lo que fue.
✦ Así lo leí en DETRÁS DEL ARCOÍRIS. LA SABIDURÍA (pág. 26):
“¿Qué opinas sobre esta frase de Rumi?: No te quedes satisfecho con historias, cómo le han ido las cosas a los demás. Revela tu propio mito.”
Tu mito no es perfecto tal cual es y eres. No necesita likes. Solo necesita ser escuchado. Por ti.
4. DEJAR DE COMPARARSE EN REDES SOCIALES DE LA MANO DE DETRÁS DEL ARCOÍRIS
El libro no ofrece fórmulas ni estudios científicos que avalan esto o lo otro. Te ofrece compañía. Los personajes —Maya, Nicolás, Sara, la abuela Nona— atraviesan crisis, pérdidas, cambios, duelos. No siempre saben cómo hacerlo. A veces aciertan. A veces no. Pero en ese caminar, te inspiran a mirar tu propio camino con más amabilidad.
DETRÁS DEL ARCOÍRIS. LA SABIDURÍA está escrita como una conversación íntima con el lector. Te acompaña —sin empujar— a que te escuches, a que te encuentres, a que vayas tejiendo tu mito personal a partir de lo que eres, sientes, piensas… no de lo que se espera de ti.
Quizá no se trata de compararse menos. Quizá se trata de recordar que no viniste a imitar ni a ocultarte y fingir. Viniste a vivir tu vida con las circunstancias que vas experimentando.
Y para eso, no hay algoritmo. Solo presencia.










