SALIR DE UNA CRISIS CON MÁS PRESENCIA
- mnwodnik
- 25 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 26 dic 2025
CUANDO TODO SE DESORDENA
Salir de una crisis es complicado y doloroso. A veces ocurre sin previo aviso. Una noticia inesperada. Una pérdida. Una ruptura interna. Y de pronto, lo que parecía firme se desarma. El cuerpo sigue adelante, pero el alma se queda atrás, sin saber cómo moverse.
Hay quien las describe en consulta como un silencio denso, desagradable y espeso. Como una frase inquietante, sin final. Y ahí, justo ahí, puede empezar algo nuevo. Sin prisa. Sin ruido. Sin saber todavía cómo. En sostener la pregunta, incluso abrazar o amar las preguntas. Hay preguntas que no buscan resolverse, sino ampliarse.
Hay desórdenes que no rompen nada visible, pero lo alteran todo. Lo cotidiano sigue ahí, intacto en apariencia: las llaves, la agenda, los horarios. Pero dentro, algo se ha desplazado.
Y entonces, sin necesidad de palabras, la pregunta se impone:¿Cómo salir de una crisis cuando nada externo se ha roto, pero lo interno se ha desfondado?
En este artículo exploraremos cinco formas de habitar esa pregunta, todas contenidas en una misma inquietud esencial: cómo salir de una crisis.
1. Cómo salir de una crisis cuando el desorden pesa
No todo se rompe haciendo un ruido perceptible para los demás. Hay estructuras que ceden lentamente, en lo profundo, y sin testigos. Y es justo ahí donde más se siente el desconcierto: cuando lo de afuera sigue igual, pero lo de adentro se ha resquebrajado.
Una crisis psicológica se aborda desde la escucha, la quietud, la pausa contemplativa. En un gesto de humildad nos reconocemos incapaces y pedimos ayuda a amigos, familia y psicoterapeutas cualificados. Estos nos acompañan a comprender que con el tiempo, el reto a superar no ha venido para destruir, sino para revelar habilidades, actitudes, enseñanzas aún pendientes de aprender.
2. Cómo salir de una crisis sin eludir el caos demasiado pronto
La urgencia de comprender puede ser un atajo. Un modo sutil de no habitar lo que está ocurriendo. Traducir enseguida el caos en soluciones es correr el riesgo de vaciarlo de sentido. Como si por ponerle nombre se volviera más manejable.
Pero no todo puede ni debe resolverse al instante. Hay movimientos internos que piden ser sentidos, abrazados, explorados antes de ser explicados.
En uno de los pasajes centrales de Detrás del arcoíris. La Sabiduría se describe con claridad:
“A veces, cuando todo aparenta desordenarse, se abre la posibilidad de ver con nuevos ojos.
Toda crisis consciente nos hace una doble llamada:soltar lo que ya no nos alimenta y comprender, desde la autocompasión, cómo nos dañamos.
Conectar con la esencia de lo que somos y mirar con humildad lo que aún permanece oculto.
Así se crea un terreno fértil para la renovación que, tal vez, anhela nuestra voz más sabia."_(p. 228)*
3. Cómo salir de una crisis permitiendo el espesor del silencio
Hay silencios que llegan como una interrupción. Otros, como un mar de fondo que incomoda hasta que aprendemos a cambiar la pecera de lo conocido por el mar inquietante, de lo incierto.
Y cuando la crisis psicológica se instala, no siempre es la palabra la que sostiene. A veces es lo que no se dice. Lo que nos permitimos presenciar, aunque duela. El silencio, en estos casos, es un vacío necesario para que germine una nueva forma de estar. El silencio nos brinda una escucha que busca respeto.
4. Cómo salir de una crisis sin retornar a la zona de confort
Las narrativas de los personajes heroicos exigen mucho. Rápidas salidas, reapropiaciones del sentido, cierres elegantes. Pero hay procesos más discretos en los que también se transforma algo tan profundamente que ya no se puede volver a lo anterior. Salir de una crisis no siempre implica recuperar una versión de uno mismo. A veces es aprender a habitar una nueva, más incierta, pero también más valiente y honesta.
5. Cómo salir de una crisis: una escena entre Maya y Nicolás
“Fue entonces cuando Nicolás estalló:
—Estoy muy incómodo conmigo mismo. ¡Y mucho!
—La impaciencia nos aparta de nuestras metas. Por eso propongo que empecemos por cultivar la serenidad —inferí que convenía cuidar lo sembrado. Pg. 238”
Entrenar la paciencia, la humildad… actuar desde ReCoVa.
"Entre sesiones, Nicolás y Maya redirigían el timón de su barco con ReCoVa: responsabilidad, compromiso y valentía. Pg.250"
En mi experiencia, muchas personas, cuando preguntan cómo salir de una crisis, en realidad están buscando compañía para abordarla. No necesitan respuestas veloces, sino un espacio donde poder sentir sin ser corregidas.
A veces, salir de una crisis no es resolverla, sino atravesarla con más consciencia.
Nombrar lo que duele. Soltar lo que pesa. Mirar sin disfraz.
En esos momentos, una historia como la de Maya, Nicolás y su hija Sara nos hace de espejo, es un gran apoyo, un abrigo psicológico.
UNA CRISIS NO ES EL FINAL
Lo que más asusta de una crisis es que parece no tener final. Pero, en realidad, es un inicio en el que nos asomamos a que nada permanece igual. Y empezamos nuestro viaje hacia esa versión de nosotros mismos que supera la crisis.
Salir de una crisis no significa volver a ser quien eras. Significa permitirte ser quien estás empezando a ser.
UN LIBRO QUE NO CURA, PERO ACOMPAÑA, ABRAZA Y SE VUELVE FARO
Detrás del arcoíris. La Sabiduría no viene a decirte cómo salir de una crisis. Viene a recordarte que puedes hacerlo a tu manera, al igual que los protagonistas, y que además puedes ensayar y errar… porque lo importante es el proceso, el viaje y no el resultado. Junto a ellos avanzamos con menos culpa. Con más presencia, responsabilidad, compromiso y valentía.
¿Estás en un momento de desorden interno? ¿Sientes que algo ha cambiado por dentro y aún no sabes qué hacer con eso?
Tal vez no sea tiempo de decidir. Tal vez solo sea momento de escuchar esa voz sabia que, en medio del caos, aún susurra:“AQUÍ HAY SANACIÓN.”









